No te olvides del ayer porque el presente se mancha; Queda embarrada la
cancha y después para volver cuando
quieras recorrer. Porque el barrio siempre espera, algún sueño, una quimera. Que el
deseo, que el amor puede sonar el tambor y lo oigas desde afuera.
No olvidarse no
es penar, no es arrastrar la
cadena, ni vivir como condena o que ese ayer fue lo más. No es vivir de recordar, sino que sirva de puente y que
nadie ya te cuente como se debe
seguir porque se
debe elegir un camino solamente.
El camino tuvo inicio y compartiendo la ruta, comiendo la misma fruta. Sacando placer del vicio, tu don también fue servicio; Tu naturaleza bruta…
El camino tuvo inicio y compartiendo la ruta, comiendo la misma fruta. Sacando placer del vicio, tu don también fue servicio; Tu naturaleza bruta…
Por eso no hay
que olvidarse y a veces hay que pararse, que de tanto galopar el
polvo suele engañar y el
caballo desbocarse.
No te olvides
del ayer, aunque tal vez haya suerte y pueda volver a verte.
Para poder
recorrer, recuperando el
placer tal
vez te abrace en la esquina y ya
desde la banquina te despida sin penar, sin dejar de recordar
Tu luz cuando haya neblina.
