Por las mentiras, por las palabras que
se dijeron. Por las que no se dijeron. Por esta REVOLUCIÓN de sentimientos; por
el tormento de la angustia y por la euforia de la alegría. Por los pensamientos errados y por los acertados. Por todo esto soy hoy
quien soy, un ser libre pero a la vez encerrado…
Antes había una fuente. De perna que soy me caí y él me rescató. Ahí nos conocimos. Antes yo era una nena asustada y peleadora. El me trató como una princesa, me dio cosas con las que nunca había soñado. Antes él era un nene bien, vivía en una burbuja, yo le abrí los ojos, y él me enseñó a amar. Antes él se equivocó y me rompió el corazón. Yo me equivoqué y le rompí el corazón. Antes había un carromato, en ese carromato nos perdonamos y nos comprometimos. Antes no sabía lo que era el amor, y ahora no puedo vivir sin él.
Si uno sabe la que se viene y la puede evitar, mejor ¿no? Si sabes de antemano que el bondi al que te subiste va a chocar ¿te subís?
Si sabes que se viene un huracán ¿no te escondes veinte metros bajo tierra para evitarlo?
Cuando uno ve venir el quilombo tiene dos alternativas. Ir y ponerle el pecho, jugarse, o retirarse de un round que uno ya sabe desde antes que va a perder por knock out.
Si sabes que te van a atacar mejor atacar antes ¿no? El que pega primero pega dos veces.
Si ves venir la piña, mejor anticiparse ¿no?
Si sabes que te quieren meter en cana ¿No es mejor escapar? ¿No dicen que si rajas servís para otra guerra?
Si sabes que te van a cortar el rostro, mejor ni tirarse a la pileta ¿no? Si sabes que te van a decir que no, ¿para qué preguntar?
Pero ¿y si te equivocas y te retiras de la cancha pero tenías muchas chances para ganar? ¿Y si atacas antes de que te ataquen pero en realidad nadie te iba a atacar? ¿Si te escapas de gusto porque nadie te iba a encerrar en ningún lado? ¿Y si vos decís que no antes de que te corten el rostro pero en realidad el otro quería decir si? ¿Y si dejas antes de que te dejen para no sufrir? Y resulta que no te iban a dejar.
Cuando me la veo venir, cuando siento que se viene la guillotina, yo no soy de las que pone la cara para el cachetazo. Es muy cobarde, ya sé. Pero es tan grande el dolor cuando te dejan que mejor dejar antes de ser dejado.
No te olvides del ayer porque el presente se mancha; Queda embarrada la
cancha y después para volver cuando
quieras recorrer. Porque el barrio siempre espera, algún sueño, una quimera. Que el
deseo, que el amor puede sonar el tambor y lo oigas desde afuera.
No olvidarse no
es penar, no es arrastrar la
cadena, ni vivir como condena o que ese ayer fue lo más. No es vivir de recordar, sino que sirva de puente y que
nadie ya te cuente como se debe
seguir porque se
debe elegir un camino solamente.
El camino tuvo inicio y compartiendo la ruta, comiendo la misma fruta. Sacando placer del vicio, tu don también fue servicio; Tu naturaleza bruta…
El camino tuvo inicio y compartiendo la ruta, comiendo la misma fruta. Sacando placer del vicio, tu don también fue servicio; Tu naturaleza bruta…
Por eso no hay
que olvidarse y a veces hay que pararse, que de tanto galopar el
polvo suele engañar y el
caballo desbocarse.
No te olvides
del ayer, aunque tal vez haya suerte y pueda volver a verte.
Para poder
recorrer, recuperando el
placer tal
vez te abrace en la esquina y ya
desde la banquina te despida sin penar, sin dejar de recordar
Tu luz cuando haya neblina.
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